El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Dos no discuten si uno no quiere.
El que tenga tienda, que la atienda.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Cuando el río suena, agua lleva.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
A los enemigos bárreles el camino.
Las cosas lo que parecen.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Hacer ruido, para sacar partido.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Contra la gota, ni gota.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
El que espera desespera.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Callar y callemos que todos de barro semos.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
A cada necio agrada su porrada.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Casa hecha, sepultura abierta.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La bondad, quien la tiene la da.
Echarle mucha crema a sus tacos
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.