Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
La democracia también genera hombres deshonestos
A mi, mis timbres.
De hora en hora, Dios mejora.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
A Dios rogando y con el mazo dando.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Llegar y besar, suerte es singular.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Indio con puro, ladrón seguro.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Espéjate para que veas cómo eres.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
A chico santo, gran vigilia.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Quien siembra llorando, siega cantando.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Casa hecha, bolsa deshecha.
A quien no le sobra pan, no críe can.
No hay madre como la de uno mismo.