Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Bien haya quien a los suyos se parece.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Molino cerrado, contento el asno.
Pase mayo, y pase pardo.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Quien no madruga, no caza boruga.
Muchas hormigas matan un camello.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Aguas de Abril, vengan mil.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
La mujer golosa o puta o ladrona.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
¡Chínchate un ojo!
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Los tontos consiguen las mejores cartas
El que necesita, te visita.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
El gañán y el gallo, de un año.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Cual andamos, tal medramos.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
El buen mosto sale al rostro.
El agua tiene babosas.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Donde hubo pan migajas quedan.