El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
A barriga llena, corazón contento.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Calumnia, que algo queda.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
A confite de monja pan de azúcar.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
A buen servicio, mal galardón.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
El que busca, encuentra.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Más se junta pidiendo que dando.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Donde hay caridad, hay paz.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El amor lo perdona todo.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Las buenas labores honran a los labradores.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.