No hay nada más caro que lo regalado.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Palo dado ni Dios lo quita.
Debo, no niego; pago, no tengo.
La carta, corta, clara y bien notada.
Del mirar nace el desear.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
La barriga llena da poca pena.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Dios nos coja confesados.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Llegar y besar, suerte es singular.
Quien no sabe dar sabe recibir
En la duda, ten la lengua muda.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Toda demasía enfada y hastía.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Comida que escasea, bien se saborea.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Desee bien, sea bueno.
De hora en hora, Dios mejora.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Adorar al santo por la peana.
El placer es víspera del pesar.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
La alegría en el alma sana se cría.