Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Buena cara dice buen alma.
Nada puede dar quien nada tiene.
De lo perdido, lo que aparezca.
Maña y saber, para todo es menester.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Hay desgracias con suerte.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Más merece quien más ama.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Gente de montaña, gente de maña.
Grano a grano, se llena el granero.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
A confesión de parte relevo de prueba.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Dios consiente, pero no siempre.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Por unas saludes, no te desnudes.
Contra gustos, no hay disgustos.
A gran salto, gran quebranto.
Cada cual a lo suyo.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Ayudaté y serás ayudado.
Favores harás, y te arrepentirás.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
De la abundancia viene la vagancia.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Bastante colabora quien no entorpece.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Faena acabada, faena pagada.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.