Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Ande o no ande, la burra grande.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Para el avaro, todo es caro.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Haber muchos cocos por pelar.
Demasiado pedo para la mula.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Mal mascado y bien remojado.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
La más fina mula, patea y recula.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Dar el consejo y el vencejo.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Mujer que se queja, marido que peca
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
A la gorra, ni quien le corra.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.