Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Es pan comido.
Buen alimento, mejor pensamiento.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Cada día verás quien peque y pague.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Pase mayo, y pase pardo.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Nunca con menores, entables amores.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
No hay enemigo chico.
No existen desgracias razonables
A la hora mala no ladran los perros
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
La gota que derramó el vaso de agua.
Hombre avisado, medio salvado
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
La lengua es el azote del culo.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Donde va el perrito, va el gatito.
Dame pan y dime tonto.
Con los años viene el seso.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
No hay día malo sin día bueno.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Más perdido que un moco en una oreja.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Donde manda el amo se ata la burra.
Contigo, pan y cebolla.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.