Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Amistad de juerga no dura nada.
Mujer Besada mujer ganada.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Ambicioso subido, pronto caído.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
O faja o caja.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
A flores nuevas, afeite perdido.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
A buen comedor, quitárselo de delante.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Casa y potro, que lo haga otro.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Apaga la luz, Mañosón!
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Gran calma, señal de agua.
Esquílalas pero no las desuelles
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Que con su pan se lo coman.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
No sufras por calenturas ajenas.
A lo hecho, pecho.
Dar con la puerta en la cara.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Bebes vino, no bebas el seso.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Asno con hambre, cardos come.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Lo nuevo guarda lo viejo.