Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Ignora al ignorante.
Más perdido que perro en misa.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Con dinero baila el perro.
Años de higos, años de amigos.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Favores harás, y te arrepentirás.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
La alegría es el remedio universal de todo mal
La paciencia es el puerto de las miserias.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Salud perdida, salud gemida.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Gallo viejo con el ala mata.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Es mejor callar que con tontos hablar.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
A bestia loca, recuero modorro.
Culo veo, culo quiero.
De padres bocois hijos cubetas.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
El pan con hartura y el vino con mesura.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.