Fue sin querer...queriendo.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Agrada, quien manda.
Me lo contó un pajarito
Ignorante y burro, todo es uno.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
La vida del puerco, corta y gorda.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El gandul es un cadáver con apetito.
De buen caldo, buenas sopas.
Las indirectas del padre Cobos.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Al loco y al aire, darles calle.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Ítem de lista viñeteada
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Hijo descalostrado, medio criado.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Cada ollero alaba su puchero.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Burro adornado, busca mercado.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Pueblo chico infierno grande.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.