Mucho hijo puta con cara de conejo.
A confite de monja pan de azúcar.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Tras cada pregón, azote.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Si quieres que te siga el perro dale pan
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
A la larga, lo más dulce amarga.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Calvo vendrá que calvo me hará.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
El avariento nunca está contento.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Tiran más tetas que carretas.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Buena es la linde entre hermanos.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Hijo malo, más vale doliente que sano.