Tal vendrá que tal te quiera.
El buen vino resucita al peregrino.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Dar limosna no aligera la bolsa
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El amor es como el agua que no se seca.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
No coma cuento coma carne.
Del mal, el menos.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
La casa caída, el corral agrandado.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
El corazón nunca es engañador.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Moro viejo, mal cristiano.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
El blanco hielo de agua es mensajero
La fe no tiene miedo.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Darle a uno mala espina.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Días y ollas hacen grandes obras.
Para bien morir, bien vivir.
Un tropezón puede prevenir una caída.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.