Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Donde comen cuatro comen cinco.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Más duro que rulo de estatua.
Madrastra, madre áspera.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Los burros prefieren la paja al oro.
Estar como las putas en cuaresma.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
No hay que conejear sin perros.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Cabello crespo, calvo presto.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
A mucho hablar, mucho errar.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Honor a quien honor merece.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Lentejas, comida de viejas.
En caso de duda, la más tetuda.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Maestro de atar escobas.
El diablo está en los detalles.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Hasta el rabo, todo es toro.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Marido, comprad vino; que no lino.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Al buen callar, llaman Santo.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Haces mal, espera otro tal.