Mas hechos y menos golpes de pecho.
Tiempos pasados fueron mejores.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
El vino comerlo, y no beberlo.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Ayatola no me toques la pirola.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
También los secretarios echan borrones.
Te casaste, te entera.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Dar es corazón, pedir es dolor
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
El que es perico donde quiera es verde.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Son nones y no llegan a tres.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Acometer hace vencer.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Pagan justos por pecadores.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Buen cazador, mal labrador.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.