Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
No calientes horno para que cueza otro.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Sol puesto, obrero suelto.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Más corre un galgo que un podenco.
Más vale poco que nada.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
En abril, va la vieja a veril.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Amor viejo, pena pero no muere.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Gratis, hasta las puñaladas.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Amistades y tejas, las más viejas.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
El hablar bien, poco cuesta.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Hacer ruido, para sacar partido.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
No basta ser bueno, sino parecerlo.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Nadie se hace rico dando.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma