Callando el necio, se hace discreto.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
La belleza entra por la boca.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Buena barba, de todos es honrada.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Bonito era el diablo cuando niño.
La larga visita la alegría quita.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
La moda no incomoda.
Dame rojura y te daré hermosura.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Mojarse el potito.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Demasiada alegría es dolorosa
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
A galgo mojado, liebre enjuta.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Palos con gusto no duelen.
Niño mimado, niño mal educado.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Hablar poquito, y mear clarito.
Tan rápido como un chisme.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Haz bien y vive alegre.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
La alegría en el alma sana se cría.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
O la bebes o la derramas.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Palabras sin obras, barato se venden.
Hacerle a uno la pascua.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.