Mujer refranes, muller puñetera.
Madre quiero ser, e hijos tener.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Puta y fea, poco putea.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Sobre mojado, llueve.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Cada gorrión tiene su corazón.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Gallo cantor, acaba en el asador.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Vino y mujer, te ponen al revés.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
La edad primero que la belleza.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Agárreme, que llevo prisa.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Cada burro apechuga con su carga.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
El que tiene más galío, traga más pinol.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.