No hay peor cuña que la del mismo palo.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
A fullería, cordobesías.
El que no te ama, burlando te difama.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Para muestra basta un botón.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Ni se muere el padre ni cenamos.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Sin padrino no hay bautizo.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Fruta prohibida, más apetecida.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Músico pagado, toca mal son.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Un suspiro es poco alivio.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Obra acabada venta aguarda.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.