Buena es la linde entre hermanos.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
A cada santo su vela
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
A gran seca, gran mojada.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
De suerte contentos, uno de cientos.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Suerte, y al toro.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Ausente, apenas viviente.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Palabra de cortesano, humo vano.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Amor y dolor son del mismo color.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Madre hay una sola.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Como se vive, se muere.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.