¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Beber por jarra penada, no me agrada.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Estoy como gallo en corral ajeno
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Vino sacado hay que gastarlo.
La viña y el potro, criélos otro.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Agua al higo y a la pera vino.
Al son que te tañan, a ése baila.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Bollo de monja, costal de trigo.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Donde ajos ha, vino habrá.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
A la ocasión la pintan calva.
No vale un ardite.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
A cada ollaza su coberteraza.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Primero las cubas que las uvas.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Mano de santo cura como por encanto.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.