El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
No te desesperes mientras puedas enamorarte
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
A mucho vino, poco tino.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Hombre casado, burro domado.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
El mal que no tiene cura es la locura.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Cuando el río suena, agua lleva.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Mande la razón y obedezca la pasión.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
A la madrastra, el nombre le basta.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
El que nada tiene, nada vale.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Lo escrito, escrito esta.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Donde hay gana, hay maña.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
A tal puta, tal rufián.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.