Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Quien no tiene quiere más.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Creerse el papá de los helados.
La fantasía es el reposo del alma
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Gloria mundana es gloria vana.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La pasión embellece lo feo
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Fruto vedado el más deseado.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
A la virtud, menester hace espaldas.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
El ocio es el padre de todos los vicios.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Hechos son amores y no buenas razones.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Amor de amos, agua en cestos.
El tiempo aclara las cosas.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Boda y cofradía, no es para cada día.
La muerte es puerta de la vida.
Para ser bella hay que ver estrellas
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Más claro, agua.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Más merece quien más ama.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.