La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Miren quién habló, que la casa honró.
Años de higos, años de amigos.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Cada cual a lo suyo.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Dios nos coja confesados.
Salud y pesetas salud completa.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
De padre carpintero, hijo zoquete.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
A hijo malo, pan y palo.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Compañía de dos, mi perro y yo.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Los frailes en jubón, hombres son.
Juntos pero no revueltos.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Amor de asno, coz y bocado.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
El casado por amor vive vida con dolor.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Cinco puercos son manada.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Panza llena, quita pena.
En casa de Amanda, ella es la que manda.