Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
De casta le viene al galgo.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
A roma va, dinero llevará.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Burro que piensa bota la carga.
Cada cual es rey en su casa.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Debo, no niego; pago, no tengo.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Es más feo que carro visto por debajo.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Cuanto más primos, más adentro.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Idos y muertos, olvidados presto.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Cada quien, con su cada cual.
Dios los cría y el diablo los junta.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Esto es pan para tu matate.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Nunca falta un borracho en una vela.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Cuando el pobre lava, llueve.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
A hija casada, los yernos a la puerta.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Redondear la arepa.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.