Mata, que Dios perdona.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
El amor no se compra con dinero.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Las penas de amor las quita el licor
El amor hace salir alas
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Amor de corneta, de diana a retreta.
Mala noche y parir hija.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Muerto, ¿quieres misa?.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Hay miles de miserias en un solo amor
El amor todo lo vence.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
La muerte todo lo ataja.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
El que no tiene hijos los mata a palos.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El amor es eterno, mientras dura.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Donde mores no enamores.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
A creer se va a la iglesia.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.