La cama guarda la fama.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Si en septiembre ves llover, el invierno seguro es.
Sé cordero y te comerá el lobo.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
La muerte nos iguala a todos.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Dios da, nunca vende.
La lengua unta y el diente pincha
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
La paciencia es la llave del paraíso.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Todo tiene solución menos la muerte.
Los mejores pilotos están en tierra.
La manda del bueno no es de perder.
Amor antiguo no se oxida
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Donde tengas la olla no metas la polla.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Quemar la casa para cazar el ratón.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Al tiempo del higo, no hay amigo.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Fiate de Dios y no corras.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Cada santo tiene su candela.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Sin padrino no hay bautizo.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Llegaste como caído del cielo.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
El mejor suegro, vestido de negro.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
La casa esta donde el corazón.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.