Gran hidalguía y la despensa vacía.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
De descansar, nadie murió jamás.
El que come tierra, carga su terrón.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
No caben dos pies en un zapato.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Criados, enemigos pagados.
Boca abierta, dientes de oro.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
La gotera cava la piedra.
El cobarde vive, el valiente muere.
Navarro, ni de barro
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Reniego de plática que acaban en daca.
Hijos casados, duelos doblados.
El que la deba, que la pague.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
La buena obra, ella misma se loa.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
El que no mira, suspira.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.