Por el becerro se amansa la vaca
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Ve delante cuando huyeres.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Tiene la cola entre las patas
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Guardia viejo no cae en gancho.
Más querría un dinero que ser artero.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
A cada necio agrada su porrada.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Boca de verdades, cien enemistades.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
No da un tajo ni en defensa propia.
La música calma a las fieras.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Bien vivió quien bien se escondió.
Abril, siempre fue vil.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Hay algo más en ello que un arenque vacío