Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
La lengua no es de acero, pero corta.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
El que asno nace, asno se queda.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Más perdido que un moco en una oreja.
Mal hace quien nada hace.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
Es más viejo que la sarna.
El hombre honrado a las diez acostado.
El que trabaja, no come paja
Quien guarda halla, y quien cría mata.
A ruin, ruin y medio.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
No todo lo que pendula cae
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
A escote, no hay nada caro.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Ama el sol, el que tiene sombra
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Me cortaron las piernas.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.