Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Quien prestó, perdió.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
En Octubre, la oveja cubre.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
No te salgas por la tangente.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Casado, pero no capado.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.