Al potro que le alabe otro.
Sabe más que el tocino rancio.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Mujer ventana, poco costura.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
A carne de lobo diente de perro.
De buen caldo, buenas sopas.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Enero, buen mes para el carbonero.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Casa vieja todo es goteras.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
A cabrón, cabrón y medio.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
A ruin, ruin y medio.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
A consejo de ruin, campana de madera.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Aguas de Abril, vengan mil.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Viejos los cerros y reverdecen
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Grano a grano, se llena el granero.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Refran viejo, nunca miente.