Comida que escasea, bien se saborea.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Gallo cantor, acaba en el asador.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Dar palos de ciego.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Emborrachar la perdíz
Al mal año, tarria de seda.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Buena vida, arrugas tiene.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Agua, agua, que se quema la fragua.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Buena burra hemos comprado.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Al loco y al fraile, aire.
Amor de niña, agua en cestillla.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
A la de tres va la vencida.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Esfuerzo de vago, barriguera rota.