El sol de enero, poco duradero.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Dar de comer al diablo.
Es como llevar leña para el monte.
Después de la risa viene el llanto.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Más vale mendrugo que tarugo.
Al mal año, tarria de seda.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Papel, testigo fiel.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Ir a amarrar el zorro.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
De cualquier nube sale un chubasco.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
El que come tierra, carga su terrón.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Los negocios no tienen ocio.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Beso, queso y vino espeso.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Un pie calzado y otro descalzo