El que ríe el último, ríe mejor.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Hasta en el día más claro puede llover.
Viento del solano, agua en la mano.
Mala noche y parir hija.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
En Mayo regresa el rebaño.
Cuando tu ibas, yo venia.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Despacio, que llevo prisa.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Empezar con buen pie.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
A palabras vanas, ruido de campanas.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Dan darán, dicen las campanas.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Cuerpo descansado, dinero vale.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
La Justicia entra por casa.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Juez con prisa, juez que yerra.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Faena acabada, faena pagada.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
A la de tres va la vencida.
Una hora de contento, vale por ciento.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
En el peligro se conoce al amigo.
El hombre es un animal de costumbre.
Zun de noche, se sube a un coche
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Buena, por ventura; mala, por natura.