No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Reyes y mujeres no agradecen.
El barco de las promesas ya zarpó.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Al roble no le dobles.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Poderoso caballero es don dinero.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
El que está a las duras, está a las maduras.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Abril, siempre fue vil.
Antes di que digan.
Hacer la plancha.
Juramento, juro y miento.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
El dar es honor; el pedir, dolor.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Sal derramada, quimera armada.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
No quieras tapar el sol con un dedo.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
El que mucho promete, poco cumple.
Lobos de la misma camada.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.