Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Hacerse la boca agua.
Al amigo con su vicio.
Los enamorados, no ven a los lados.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Más vale un hoy que diez mañanas.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
No da un tajo ni en defensa propia.
Marido celoso, viejo mañoso.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Fía mucho, más no a muchos.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Un clavo saca a otro clavo.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Aseada aunque sea jorobada.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Hijos casados, trabajo doble.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Hay confianzas que dan asco.
Todo lo mudable es poco estimable.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.