Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Darle a uno mala espina.
Adorar al santo por la peana.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
A diente cogen la liebre.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
La lujuria nunca duerme.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Si no sobra es que falta.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Del ahorro viene la posesión.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
A preguiça se deu bem.
Bota vacía la sed no quita.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Mal hace quien nada hace.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
A mal de muchos, remedio de pocos.
Del necio, a veces, buen consejo.
Un deber fácil no es un deber
A la pereza persigue la pobreza.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Cuenta errada, no vale nada.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Dar en el clavo.
Un real de deuda, otro acarrea.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.