Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Hablar más que lora mojada.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Madre pía, daña cría.
La que no baile, de la boda se marche.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Más ordinario que un moco en una corbata.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Vecina de portal, gallina de corral.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Feo, pero con suerte.
A grandes males, grandes enfermos.
Zamora no se ganó en una hora.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
El mal de tonto, no tiene cura.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Dame pan y dime tonto.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
A enemigo que huye, puente de plata.