Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Confesión hecha, penitencia espera.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
A mala suerte, envidia fuerte.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
A buena confesión, mala penitencia.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Buena fama, hurto encubre.
En lo ajeno, reina la desgracia.
El amor destierra la vergüenza.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
El que se escusa, se acusa.
La magnificencia prestada, es miseria.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Modestia exagerada, modestia falsa.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
A secreto agravio, secreta venganza.
Favor publicado, favor deshonrado.
Para presumir hay que sufrir.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
A gran culpa, suave comprensión.
Al ingrato con la punta del zapato.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
A gran pecado, gran misericordia.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
La barriga llena da poca pena.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.