El celoso no puede ser jocoso.
Más vale creerlo que irlo a ver.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Por la caridad entró la peste.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
La fortuna es madrina de los necios.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Nunca positivo, siempre negativo. (No es exactamente español, es de Van Gaal ante la pregunta de un periodista por la mala marcha del Barça).
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Todo va a parar al dedo malo.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
La ropa sucia se debe lavar en casa.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Enero desaloja las camas
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
El ladrón juzga por su condición.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
No hay gallina gorda por poco dinero.
No hay mejor salsa que el hambre.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
El casado casa quiere.
De chica candela, grande hoguera.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Con promesas no se cubre la mesa.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.