Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
No te fíes del sol del invierno.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Juntos en las duras y en las maduras.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Del favor nace el ingrato.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Ponerse la tapa en la cabeza
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
A barbas honradas, honras colmadas.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Ayer putas y hoy comadres.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Tripas llevan piernas.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
No es bueno huir en zancos.
De bien en mejor.