Quien hijos ha, no reventará.
Todavía aguas corren profundamente.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
A padre avaro, hijo pródigo.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Amor no sufre ausencia.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Moza reidora, o puta o habladora.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Agua de manantial, no hay otra igual.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
El que tiene salud es rico.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Más se junta pidiendo que dando.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Tras de corneados ? Apaleados.
Aseada aunque sea jorobada.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Por unas saludes, no te desnudes.
Todo lo prieto no es morcilla.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
El que más chifle, capador.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.