Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Amor no sufre ausencia.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
La alegría da miedo
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
No hay mejor red que la que coge el pez.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Todavía aguas corren profundamente.
Más se junta pidiendo que dando.
El que tiene salud es rico.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Agua de manantial, no hay otra igual.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Todo lo prieto no es morcilla.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Tras de corneados ? Apaleados.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
Aseada aunque sea jorobada.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Por unas saludes, no te desnudes.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
El que más chifle, capador.
A padre ahorrador, hijo gastador.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.