Obra de portal, dura poco y parece mal.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Amor de asno, coz y bocado.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
A la mal casada, miradla a la cara.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Lo comido por lo servido.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Quien tiene arte va por todas partes.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Bien casada, o bien quedada.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
La tercera es la vencida"
Lo que se hace de noche sale de día.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Bella por natura, hasta la sepultura.
No te asombres por poca cosa.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
La ocasión llega, llama y no espera.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Quien no sabe, no vale nada.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
De boca para fuera.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
De abundancia del corazón, habla la lengua.