¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
A buen bocado, buen grito.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Esposa prudente es don de Dios.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Gratis, hasta las puñaladas.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Nunca un peligro sin otro se vence.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Mucho ayuda el que no estorba.
A gran salto, gran quebranto.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Dura el nombre más que el hombre.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Dan darán, dicen las campanas.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.