El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Donde hay gana, hay maña.
La paz con una porra en la mano es la guerra
A la fortuna, por los cuernos.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
La oración de los rectos en su gozo.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
En amores, los que huyen son vencedores.
Canas y armas vencen las batallas.
Obra acabada, a dios agrada.
Ganar, poco vale sin guardar.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
A veces perdiendo se gana.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Quien gana la primera, pierde la postrera.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
el fracaso es la madre del éxito.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Del ahorro viene el logro.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A gana de comer, no hay mal pan.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Juicios tengas, y los ganes.
El éxito sin honor es un fracaso.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Alegría, belleza cría.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Buen corazón vence mala andanza.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Quien el primer golpe encaja, va ganando una ventaja.
Nada complicado da buen resultado.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
La manda del bueno no es de perder.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.