La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Hacerse la boca agua.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Tener el juego trancado.
Ofrecer el oro y el moro.
Redondear la arepa.
Haciendo se aprende a hacer.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Dar antes que amagar.
Muchos componedores descomponen la novia.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Ya no soy quien solía ser.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Para prosperar, madrugar.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Leer entre renglones.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Dar con la puerta en la cara.
Costumbre mala, desterrarla.
El uso hace al maestro.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Jugar al abejón con alguien.
Hacer algo de cayetano.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Nada complicado da buen resultado.
Jurar como carretero.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
La casa, la mujer la hace o deshace.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Favorecer, es por norma perder.
Dar un cuarto al pregonero.