Amor por cartas son promesas falsas.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
A amante que no es osado, dale de lado.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Pecado callado, medio perdonado.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Difama, que algo queda.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Favores harás, y te arrepentirás.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Más vale amante bandido que novio jodido.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Más pica espuela de celos que de aceros.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
El interés mata la amistad
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.