Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Atente al santo y no le reces.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
Yo que callo, piedras apaño.
La gente mala se muere de vejez.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
A cautela, cautela y media.
Te quiero Andrés, por el interés.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
En tiempo de campaña, apaña.
La lengua larga es señal de mano corta.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Del lobo un pelo.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Quien pregunta, no yerra.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
A falta de olla, pan y cebolla.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
El pobre es un extranjero en su país.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Confía en lo que ves